martes, 17 de abril de 2012


-Café la Giralda-



Tuvimos la oportunidad de consultarle a  José, mozo de la Giralda que trabaja hace 16 años en la Giralda, algo sobre la historia de este tan famoso y reconocido café.

Ernesto Sábato en la Giralda.

Este café se fundó en 1910, en verdad no se sabe quien exactamente pero los últimos dueños estaban desde 1942. Desde allí surgió la Giralda, antes tenía con otro nombre. Usualmente concurren abogados, políticos, artistas. Personajes como Carlin Calvo,  la Señora de Chacho Alvarez, Chacho Alvarez, Graciela Mengide, Samora (de la izquierda) son ejemplos de asistencias al café.  También escritores como Sábato siempre iban y tomaba un té con leche y galletitas o uno de miga negro



Este es el establecimiento del Café la Giralda.
El pedido clásico del café se caracteriza por Chocolate con churros (como podemos observar en la imagen de abajo). Es lo tradicional que casi todos se piden. A las 7 de la mañana traen los churros directo desde la fábrica, no los fabrican ahí en el café. En invierno, donde hay más público y más demanda de churros, se traen en dos tandas, una al mediodía y otra a la tarde. Se venden entre 80 y 60 docenas por día. Un dato sorprendente es que los churros que venden en este lugar se piden a toda hora, y en todo momento.

Los famosos chocolates con churros.
Siempre se permitió la entrada a las mujeres, se trata más de un café popular o familiar. La clientela en los días de semana se frecuenta más de 1 a 3 de la tarde y también a la mañana en el desayuno. En la Giralda concurren muchas personas que van a estudiar para la facultad. Anteriormente no se permitía que estos ingresen con ese objetivo, ya que había mucho mas trabajo y tenían que desocupar las mesas rápidamente. Ahora se pueden quedar  2 o 3 horas. Hoy en día el café se convirtió más en un espacio de reunión que antes.





Breve video del Café Tortoni

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Viejo Tortoni..

Historia
 El Café Tortoni, como ya hemos anticipado fue fundado en 1858 por Touan en la Argentina. En un principio este era una heladería y café a la vez, ya que la idea surgió de un famoso café de Francia. El negocio que se llevaba a cabo en París, en sus incios era una heladería que fabricaba las famosas casacas sicilianas y las vendía con un carrito por la calle. Más tarde cuando el señor Giuseppe Tortoni lo hereda, lo convierte en un café que estaba ubicado en el bulevar de los italianos en París. Este se hizo muy popular y al verlo Touan toma esa idea y la trae al país, poniéndole el nombre del verdadero creador italiano. 
Más tarde El Tortoni tuvo un nuevo dueño que fue Pedro Curuchet.


Origen de obras importantes
El dramaturgo italiano Luigi Perandelo vino al Café y presentó su obra. Fue Gardel, quien años después, año 1900, le hizo un homenaje a éste en la bodega, donde actuaron también otro personajes más. Cabe destacar que el más aplaudido y felicitado fue Gardel.



Personas destacas
El Tortoni fue unos de los cafés más elegidos por grandes personalidades, quienes estuvieron sentados entre sus enmaderadas paredes juntos a sus mesas de roble y mármol verde, Benito Quinquela Martín, Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni, Carlos Gardel, Baldomero Fernandez Moreno, Luigi Pirandello, Federico García Lorca, Jacinto Benavente y Arturo Rubinstein, entre otros artistas, hombres de las letras y parlamentaros.
Uno de ellos, más específicamente B. F. Moreno 1925, escribió el siguiente poema acerca del Café.

Café Tortoni

A pesar de la lluvia yo he salido
A tomar un café. Estoy sentado
Bajo el toldo tirante y empapado
De este viejo Tortoni conocido.

¡Cuantas veces, oh padre!, habrás venido
De tus graves negocios fatigado,
A fumar un habano perfumado
Y a jugar el tresillo consabido.

Melancólico, pobre, descubierto,
Tu hijo te repite, padre muerto.
Suena la lluvia, nublase mis ojos.

Sale del subterráneo alguna gente,
Pregona diarios una voz doliente,
Ruedan los grandes autobuses rojos.


B. F. Moreno 1925

Pedidos típicos
Aquellas personas que deseen hacer un recorrido histórico por el Tortoni, no pueden privarse de probar los pedidos típicos y argentinos que desde su comienzo ofrecía a sus clientes. Entre ellos estaba el chocolate con churros, bien goloso, la leche merengada, teniendo como ingredientes clara de huevo batida a nieve tipo merengue, canela y leche, este era un postre frío hecho en la máquina de helado. Otro muy pedido era la sidra de barril.



Conclusiones personales



En esta imagen podemos ver el café Tortoni.
 A través de este trabajo pudimos recorrer parte de nuestra ciudad, que con anterioridad no conocíamos muy bien.Además nos manejamos por las calles de Capital solas, utilizando mapas o preguntándole a gente. También nos pudimos dar cuenta que muchos de los cafés que eran parte de la historia porteña ya no están y fueron reemplazados por lugares modernos.
De los tres cafés a los que concurrimos, uno, el Tortoni, está constantemente lleno de turistas como también argentinos que no se pierden la oportunidad de conocerlo. Otro como, por ejemplo, la Giralda parecia ser visitado siempre por los mismos grupos de gente, al igual que en los 36 billares donde se reunían, los mas grandes para jugar al billar. Al entrar en dichos cafés tuvimos la sensacion de recorrer parte de nuestra historia, ya que estos fueron visitados por personajes ilustres, además pudimos notar que estos lugares intentan conservar costumbres y tradiciones del pasado.
Bren Souto

Me resultó muy interesante este recorrido que se nos invitó a hacer. Aprendimos, paseamos y pudimos destacar la grandeza y pureza que el Centro de la Ciudad de Buenos Aires nos brinda. La historia que hay en él es única, y es increíble el simple hecho de poder conocerla.
Además cabe destacar que se vuelve más interesante cuando lugares típicos, que hoy en día son muy concurridos por estudiantes, familias o para realizar simples reuniones, son nuestra cultura en sí mismo.
Cada uno de los tres cafetines que visitamos dejó en mí un recuerdo y también me ayudó a darme cuenta cuanto la sociedad cambió.
El Tortoni y su nobleza, La Giralda y su chocolate con churros y Los 36 billares, y sus mesas de billar, son íconos de la historia y cultura de la República Argentina.. Mi patria.
Cami García B.

Este trabajo sin duda marcó un antes y un después en mi persona. Más allá de tratarse de algo para la materia, resultó ser una gran experiencia llena de sensaciones y escenarios interesantes, las cuales nos enriquecieron culturalmente. Es algo que podría llegar a describir como un viaje al pasado, como un recorrido por aquellos cafetines que fueron tan recurridos en sus tiempos de gloria. Imaginarse a Alfonsina Storni sentada en el cafe Tortoni y luchando por su lugar o a Sabato tomando un té en la Giralda, es algo que únicamente se vivencia estando en aquellos lugares. Sin duda fue una experiencia, que nos enseñó, no solo sobre la historia o las costumbres de un café típico de Buenos Aires sino también, a valorar y conocer un poco más nuestra cultura, la cual muchas veces es dejada de lado por muchos de nosotros, olvidándonos  que tenemos un pasado común y que conformamos una misma nación.
Luli Groos



Esta investigación por la cual pasamos para poder realizar este trabajo práctico de Literatura, fue una experiencia muy confortable, ya que por nuestra propia cuenta no hubiésemos tomado nunca la iniciativa de ir a recorrer los bares mas emblemáticos de la historia argentina. Si bien no hemos probado los famosos churros con chocolate de la Giralda, ni hemos consumido nada en ningún bar, salvo en el Tortoni (un jugo de naranja), hemos aprendido mucho de la historia y costumbres de estos lugares que en definitiva forman parte de la cultura argentina. Creo que las 4 tomamos esta experiencia como un viaje al pasado para recorrer todo aquello que pertenece a la historia de nuestro país y que clara y obviamente no pudimos presenciar. Pero también creo que de la forma en la que nos contaron las historias ayudó también a que podamos hacer este recorrido, que como ya dije... forma parte de nuestro País .
Giuliana Tieso.










Giuliana Tieso.

Un pequeño resumen del Cafetín "Los 36 Billares" en unas pocas imágenes


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lunes, 16 de abril de 2012



- Los 36 Billares -


Sus orígenes 
Tuvimos la oportunidad de hablar con algunos de los presentes quienes nos contaron dos versiones diferentes acerca de la fundación y el origen del café.
Ambas coincidieron en el año en que se fundó el café, 1894. Sin embargo, la primera relata, que este era antes parte del hotel que se encuentra actualmente al lado, Marbella, y que luego se subdividió originando así a los 36 Billares.

 La segunda, y más acertada, contaba que este mismo café fue fundado por sus dueños en Av. Corrientes al 700, quienes hace 60 años, decidieron mudar el Café a su actual domicilio en Av. De Mayo. Estos a su vez, eran dueños del teatro “Querandi” que se encuentra frente al Café y del hotel “La Perla”. A pesar de la mudanza, el nombre se siguió conservando ya que se trataba de una marca ya registrada.


 36 Billares en 1894

Se encontraba abierto las 24hs, siempre lleno de gente y en su mayoría ocupado por hombres debido al juego. No eran estudiantes sino que se trataba de gente más bien bohemia,  metida en el juego. 36 Billares era el centro del billar y sin duda tuvo su auge en aquellos años con sus 36 mesas en funcionamiento. ¡36!!!  Y todas ocupadas esta demás decirlo… 



36 Billares hoy
Hoy en día sólo se encuentran 9 de las 36 mesas de billar originales debido a la falta de espacio. Además, el público dejó de ser en su mayoría masculino transformándose en mixto, gracias a la implementación de las cena-show, típico del Buenos Aires actual.

Claro es, que la tradición de ir a jugar al billar no se mantiene como hace 100 años pero sí, este cafetín sigue siendo el centro del billar y no sólo eso, sino que muchos jóvenes frecuentan hoy en día el lugar con una nueva costumbre, jugar al pool. Esto se debe a su facilidad, a diferencia con el billar.


Dentro de este establecimiento se juegan hoy, campeonatos  latinoamericanos de billar de 3 bandas y de pool y concurren jugadores internacionales pagos. 




Lo que hace único a aquellos lugares, no es solo su arquitectura o decoración, sus platos o su música sino todo en su conjunto. El poder trasladarse y viajar a través de los relatos, a aquellos tiempos en que Los 36 Billares y todos los cafetines de Buenos Aires se encontraban en auge, es un momento impagable. Sensación única de llevarse un pedacito de cultura consigo...

domingo, 15 de abril de 2012